Tecnología 5G: frecuencias, antenas y riesgos reales
ASESORÍA PROFESIONAL
¿Qué es el 5G?
El 5G es la quinta generación de redes inalámbricas de telefonía móvil. Representa un salto tecnológico sin precedentes en velocidad, capacidad y conectividad. Sin embargo, su implementación masiva se ha producido sin una evaluación exhaustiva de sus efectos biológicos a largo plazo. A continuación, una explicación técnica rigurosa y crítica.
1. Características técnicas clave
- Velocidad: Hasta 10 Gbps (100 veces más que 4G), permitiendo descargas ultra rápidas y streaming 8K.
- Latencia: Inferior a 1 ms, esencial para cirugía remota, vehículos autónomos y realidad aumentada.
- Frecuencias utilizadas:
- Banda baja: 600–900 MHz (cobertura amplia)
- Banda media: 3.4–3.8 GHz (equilibrio cobertura/capacidad)
- Banda alta (ondas milimétricas): 24–39 GHz — clave para densificación y altas velocidades, pero con penetración limitada a los primeros milímetros de la piel.
- Densificación de antenas: Uso masivo de small cells (estaciones base pequeñas, cada 100–200 m en zonas urbanas), lo que incrementa la exposición continua de la población a campos electromagnéticos multifrecuencia.
2. Despliegue global y expansión acelerada
Según datos de 2024, más de 260 operadores han desplegado 5G en más de 100 países. La infraestructura se está instalando a ritmo acelerado, incluso en escuelas, hospitales y zonas residenciales, sin evaluaciones de impacto ambiental ni salud previas obligatorias en muchos casos.
3. Normativas de seguridad: una brecha crítica
Las normativas actuales (ICNIRP 2020, FCC) se basan exclusivamente en efectos térmicos (calentamiento tisular), ignorando mecanismos biológicos no térmicos documentados científicamente:
- Límite SAR (Europa): 2 W/kg (promedio en 10 g de tejido) — solo protege contra quemaduras, no contra estrés oxidativo, alteraciones genéticas o neurológicas.
- OMS/IARC: Clasifica las radiofrecuencias como Grupo 2B: «posible carcinógeno» (2011), pendiente de revisión ante nueva evidencia.
- Controversia: Los límites oficiales no consideran exposición crónica, multifrecuencia, ni susceptibilidad individual (niños, embarazadas, personas con EHS).
4. Tecnología 6G: hacia terahercios y mayor densidad energética
La próxima generación operará en bandas de 0.1–10 THz, con mayor densidad de energía y profundidad de interacción con tejidos superficiales. Se prevé integración nativa con IA y realidades extendidas, pero también un aumento exponencial de la exposición ambiental.
Conclusión técnica
El 5G no es solo “más rápido”. Es una transformación profunda de la infraestructura electromagnética del entorno humano. Su diseño implica una exposición constante, multifrecuencia y ubicua — algo sin precedentes en la historia de las telecomunicaciones. Ante esta realidad, el principio de precaución debe guiar políticas públicas y decisiones personales.
¿Quieres profundizar en los efectos biológicos documentados? → Lee aquí el análisis científico sobre impacto en salud.
Protección y alternativas:
- Limitar el uso de dispositivos 5G, especialmente en niños y embarazadas.
- Utilizar conexiones por cable (ethernet, fibra óptica) cuando sea posible.
- Elegir dispositivos con menor emisión de radiofrecuencias.
- Apoyar el desarrollo de tecnologías cableadas más seguras y sostenibles y hacer un uso preventivo de las inalámbricas.
Frecuencias del 5G:
El 5G utiliza una amplia gama de frecuencias, que se dividen en tres bandas principales:
- Banda baja (sub-6 GHz): Similares a las utilizadas por 4G, con un rango más amplio pero menor velocidad.
- Banda media (sub-6 GHz): Ofrece un equilibrio entre velocidad y cobertura.
- Banda alta (ondas milimétricas, 24-47 GHz): Proporciona velocidades muy altas pero menor alcance.
Dónde se encuentra el 5G:
El 5G se está implementando gradualmente en todo el mundo. Actualmente, los principales países con mayor despliegue 5G incluyen Estados Unidos, Corea del Sur, China, Japón y algunos países europeos.
Efectos del 5G:
Existen preocupaciones sobre los posibles efectos del 5G en la salud y el medio ambiente, debido a la mayor exposición a radiofrecuencias. Algunos estudios sugieren posibles riesgos, pero se necesita más investigación.