
En mayo de 2026, la revista Science publicó un estudio importante dirigido por Oliver Lindecke (Universidad de Oldenburg) que ha cambiado la forma en que vemos la biología y la regulación electromagnética. Por primera vez, se ha demostrado que el ruido de radiofrecuencia (RF) afecta la brújula magnética de un mamífero, dejándolo incapaz de detectar el campo magnético de la Tierra. Y la principal fuente de este problema está en tu sala, en tu dormitorio, en tu oficina: el rúter Wifi.

¿Pasas horas frente a tu escritorio y sientes que te falta energía? En este post te contamos cómo las radiaciones no ionizantes pueden afectar tu concentración y productividad. Descubre tips para crear un espacio de trabajo saludable y libre de distracciones. ¡Tu mente te lo agradecerá!
un estudio que podría cambiar la forma en que entendemos la comunicación tecnológica con y a través del cuerpo humano. Investigadores de la Universidad de Uppsala (Suecia) presentaron un sistema llamado Fat-IBC (Fat-based Intra-Body Communication): una tecnología que utiliza el tejido adiposo (grasa corporal) como medio de transmisión para señales de radiofrecuencia a 2,45 GHz, la misma banda que utilizan WiFi y Bluetooth. Radiaciones en nuestro cuerpo, ¿que consecuencias tendrá?